18 julio 2009

Sábado familiar



Amanece el sábado 18, y ya vemos desde el principio que es un día un poco especial en el ritmo del campo de trabajo. Hay tareas que cambian el fin de semana. Para empezar nos levantamos un poco más tarde, que viene bien ahora que los días se van sumando a las espaldas, y pesan, aunque todavía tenemos espaldas para unos cuantos más.
Hoy támbién tenemos cumpleaños, esta vez le toca a Marta. Esperamos que sea un día bonito y dulce para ella.
Hay que ir al centro de día, para atender el comedor, aunque hoy es un horario un poco más reducido. También vamos al invernadero, pero no al ritmo habitual. Hoy vamos a hacer tareas que van quedando ahí sin hacer otros días, debido a las prioridades y que en ocasiones la mano de obra no es la deseada. Nos toca hacer un poco de limpieza en la tierra, es decir, quitar todas las hierbas que van saliendo, y dejar el terreno más decente para la vista. Y Julien se dedica a la vez a dar un producto para el pulgón a las judías.
Y a la vuelta a la casa, comienzan los preparativos para la comida especial que nos toca hoy. Paco se ha encargado de buscar un amigo que se pasa la noche en la ría recogiendo para nosotros mejillones y sardinas; si al lado de eso ponemos unos pocos quilos de carne de cerdo para el churrasco traidos ayer nos da como resultado una suculente comida. Todos colaboramos en los preparativos de la mesa, las parrillas, la limpieza,... Comparten también la comida con nosotros algunas personas cercanas y significativas para esta casa: Paco, D. Daniel, Dolores (la mujer de Paco) Esther, Ana, Susana y su hijo. Todavía está Gemma con nosotros, que regresa camino de Valladolid después del café. Después de recoger todo nos queda un tiempo un poco más libre, que hoy podemos aprovechar para acercarnos a la cercana playa aquí en Vilaxoan.