14 julio 2009

Paseo por Villagarcía.




Tras una mañana de trabajo llegó la hora de la comida que preparamos entre todos... mmm que rico!! y con el postre llegaba una nueva residente, Miriam, acompañada con un pequeño renacuajo, Manu, que ¡nos conquistó a todos!
Después de proponer un paseo, María estaba entusiasmada, así que disfrutamos de una tarde por Villagarcía con María, Lourdes y su marido Jaime. Al regresar exhaustos tuvimos que reponernos con una deliciosa merienda. También tuvimos ocasión de ir percibiendo que a veces la convivencia en una casa con gente tan variada y diversa no es del todo fácil. Y es que para mucha gente la vida en sí no es fácil.
Tuvimos al final de la tarde una interesante reunión, donde empezamos a intuir un poquito qué es eso de la lectura creyente de la realidad; habrá tiempo para ir profundizando y ponerlo en práctica.
Andrea remató el día con una rica cena, que también disfrutaron con nosotros Miriam y Manu; el pobre ya tenía mucho sueño y cansancio encima. Seguro que esta noche sueña con todos los angelitos del mundo...


El invernadero nos abre sus puertas

Amaneció el martes día 14, y lo hizo bastante temprano, para algunos ya a las 7:15 de la mañana. Levantarse pronto, calentar la leche en el microondas y abrir el paquete de galletas. Y listos para empezar la tarea del día, que nos reclamaba desde el invernadero.
La mañana se nos fue recogiendo los frutos que pedían paso hacia la cooperativa que los comercializa: pimientos de Padrón, judías y patatas. Y a la vez fuimos conociendo poco a poco a las personas que van a ser también protagonistas de nuestras vidas durante este campo de trabajo: Montse, Joaquín, María, Lourdes, Javi, Luci, Jesús, Daniel, Manuel...
La tarea se hizo llevadera, incluso para quienes teníamos menos experiencia en estas tareas del campo.
Y además del trabajo, también vamos poniendo la antena y descubriendo lo que hay detrás de todo esto. Lourdes nos lo dijo muy clarito esta mañana, en medio de una conversación en el invernadero: "Aquí lo importante no es cultivar plantas, sino cultivar personas".
Vuelta a casa, ducha y limpieza. La comida hoy nos sabe mejor, pues Esther nos ha preparado judías con patatas (exactamente las que hemos cogido esta mañana de la tierra, fruto del trabajo de la gente de esta casa).